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Nombre: albertiyele
Ubicación: Palma de Mallorca, Illes Balears, Spain

04 agosto 2006

Las contradicciones

En el diario de ayer, jueves, salió una noticia sobre la que algo entiendo, y una nota de opinión sobre esa noticia que me pareció casi perfecta.
La noticia informaba de que el fiscal de estado le reclamó a las autoridades de la comunidad balear que no confinen a todos los chicos hijos de inmigrantes a las mismas escuelas, porque eso terminará formando guetos.
A raíz de una denuncia de una ciudadana española nacida en Uruguay, cuya hija fue a parar a una escuela donde no sólo no hay ni un solo chico español, sino que además la mayor parte de los alumnos no hablan ni entienden ni español ni catalán, el fiscal tomó cartas en el asunto y a poco de investigar "descubrió" (vaya con el descubrimiento, lo sabe todo Mallorca) que hay alrededor de 5 escuelas, ninguna concertada por supuesto, que concentran prácticamente toda la población de niños inmigrantes de la isla. Y que hay muchísimas escuelas, públicas y concertadas, que no tienen ni un solo chico inmigrante en toda la población escolar.
Y digo que entiendo bastante del asunto porque cuando me tocó anotar a los chicos en la escuela fui tratada en la Conselleria de Educación de una forma que podría describirse con muchas palabras menos cordial; por supuesto no se me hizo saber ninguno de los derechos de mis hijos, y cuando pregunté si al menos irían los dos a la misma escuela la respuesta fue "señora, irán donde nosotros le digamos que tenemos lugar y que tienen que ir, y si no le gusta, haberlo pensado antes, o volverse a su país." Yo en esos días, recién llegada, estaba con la lágrima fácil, y sin ánimo ninguno de dar más batalla que la que tenía que sostener conmigo misma cada día para levantarme de la cama y no seguir durmiendo digamos 6 ó 7 años. No sabrá nunca la empleada de la Conselleria de Educación de la catarata de palabras de la que se salvó sólo porque me agarró abatida.
La cuestión es que cuando faltaba una semana para que empezaran las clases no sólo no les habían designado ninguna escuela, sino que me dijeron que me daban un turno para atenderme, y sólo para atenderme, que no para finalmente decirme a dónde irían a parar los chicos, el 21 de septiembre (fecha que recuerdo por obvias razones), y las clases empezaban el 14. Cuando ya habíamos decidido que nos arreglaríamos por nuestra cuenta y mandaríamos los chicos a una escuela privada aunque tuviéramos que sacar el dinero de abajo de las piedras, y gracias a los buenos oficios de Inés (que nunca agradeceré lo suficiente) empezaron en la fecha que correspondía, en el La Salle de Palma, que resultó además un colegio excelente y en el que fuimos los chicos y yo tratados desde el primer día no sólo de manera humana, sino con toda calidez y comprensión.
A propósito de esa noticia, Camilo José Cela Conde (que es el hijo del otro, del ilustre, el que escribió El viaje a la Alcarria y La colmena e hizo viuda a Marina) publicó en el mismo diario una nota de opinión que tituló justamente Guetos, que pueden leer entera en www.diariodemallorca.es, en el ejemplar del jueves 3, pero de la que yo aquí voy a citarles algún párrafo para que vean de qué va: "Nosotros, los españoles, nos hemos olvidado ya de lo que significa tener que emigrar a otro país... No nos acordamos porque nosotros pertenecemos ahora al club de los países ricos, al muy exclusivo refugio de los privilegiados. Ni se nos ocurre que eso mismo que les sucede a los uruguayos, colombianos o argentinos les pasó, milímetro a milímetro en un calco exacto, a nuestros abuelos o bisabuelos, tal vez. Ser rico afloja mucho los mecanismos de la memoria..."
Yo en este blog he escrito ya algunas cosillas sobre este tema, y no iban en un sentido muy distinto que las palabras de Cela. Claro que él es Cela, y es español. Suena distinto, ya sé.

1 Comments:

Blogger Mercedes said...

No, no es cierto que ellos pasaban por las mismas situaciones, y el ejemplo de la educación es un perfecto ejemplo. En estos países había una política de integración a través de la enseñanza, los hijos de los españoles, italianos y rusos iban a las mismas escuelas que los nativos, aprendían lo mismo y hablaban el mismo idioma. Estos países sabían que necesitaban de esa gente,de esa nueva fuerza laboral, y los asimilaban a través de la educación de sus hijos. Europa hoy parece tener una conducta histérica con los inmigrantes: los necesita pero los odia, no quiere asimilarlos. Parecería que el mensaje es "hagan su trabajo, límpien el país, y váyanse". Pero lamentablemente, no hay inmigrantes con retiro.

12/8/06 12:05  

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